Autor: Mario Gómez Luelmo

  • Robert Hansen: el cazador de Anchorage. La historia real del asesino que convirtió Alaska en su terreno de caza

    Robert Hansen: el cazador de Anchorage. La historia real del asesino que convirtió Alaska en su terreno de caza

    En el mundo del true crime hay casos que estremecen incluso a los investigadores más experimentados. Uno de ellos es el de Robert Hansen, apodado “The Butcher Baker” y también conocido popularmente como “El cazador de Anchorage” debido a su aterrador modus operandi: secuestrar mujeres, liberarlas en el desierto de Alaska y cazarlas como si fueran animales.

    Este artículo examina quién fue este asesino en serie, cómo actuaba, cuáles fueron sus víctimas y cómo finalmente fue detenido.

    ¿Quién Fue El Cazador de Anchorage?

    Robert Christian Hansen (1939-2014) fue un panadero aparentemente normal de Anchorage, Alaska. Casado, con hijos, dueño de un pequeño negocio y respetado en su comunidad, su imagen pública era la de un ciudadano trabajador y reservado.
    Pero detrás de esa fachada, Hansen escondía una doble vida marcada por una profunda misoginia, impulsos violentos y una necesidad patológica de control y dominio.

    Entre 1971 y 1983, Hansen secuestró, agredió y asesinó a un número estimado de entre 17 y 21 mujeres, aunque él mismo confesó haber matado al menos 17. Su historia criminal lo convirtió en uno de los asesinos en serie más notorios de Estados Unidos.

    El modus operandi del Cazador de Anchorage

    Lo que distingue a Hansen de otros asesinos en serie es su comportamiento ritualizado y su macabro uso del “territorio salvaje” de Alaska como parte del proceso criminal.

    1. Selección de víctimas

    Sus objetivos principales eran:

    • Mujeres jóvenes
    • Trabajadoras sexuales
    • Bailarinas de clubs nocturnos
    • Mujeres en situación vulnerable en Anchorage

    Hansen elegía víctimas que probablemente no serían reportadas de inmediato como desaparecidas.

    2. Secuestro

    El secuestro solía realizarse engañando a la víctima con promesas de dinero, trabajo fotográfico o un simple viaje en coche. Una vez dentro del vehículo, Hansen mostraba su auténtica naturaleza, dominando física y psicológicamente a la víctima.

    3. Retención y transporte

    Hansen llevaba a las mujeres a su casa o a una cabaña remota. Allí las intimidaba con un arsenal que incluía armas de fuego y cuchillos. Después, las subía a su avión personal —Hansen era piloto aficionado— y las trasladaba a zonas inhóspitas del valle del Matanuska-Susitna.

    4. La “caza humana”

    Esta es la parte más escalofriante del caso. Una vez en el bosque, Hansen dejaba que la víctima corriera… para perseguirla armado, como si fuera parte de un juego retorcido. Conocía aquellos territorios mejor que nadie, lo que le daba ventaja total.

    Era, literalmente, su terreno de caza.

    5. Encubrimiento

    Después del crimen, Hansen enterraba a las víctimas en lugares remotos. Más tarde, durante la investigación, se descubrió que había marcado los sitios de enterramiento en un mapa aéreo de Alaska con pequeñas cruces.

    Las víctimas confirmadas del Cazador de Anchorage

    Las autoridades han reconocido oficialmente 17 víctimas, aunque se cree que podría haber más. Algunas de las identificadas son:

    • Sherry Morrow
    • Paula Goulding
    • Joanna Messina
    • «Eklutna Annie» (aún sin identificar)
    • Angela Feddern
    • DeLynn Frey
    • Andrea Altiery
    • Sue Luna

    Las edades oscilaban entre los 16 y los 30 años.

    Muchas fueron encontradas gracias al trabajo conjunto de detectives, equipos de búsqueda y la colaboración final del propio Hansen, que señaló los lugares en el mapa donde las había enterrado.

    ¿Cómo fue capturado Robert Hansen?

    Su captura fue posible gracias a varios factores clave:

    1. Una superviviente crucial

    En junio de 1983, Cindy Paulson, de 17 años, escapó de Hansen y corrió hasta la policía. Su relato detallado —incluyendo la descripción de la casa, la furgoneta y la pistola de Hansen— fue la primera pieza sólida del rompecabezas.

    2. Perfil criminal del FBI

    El agente John E. Douglas, pionero del FBI en perfiles de asesinos en serie, analizó el caso y coincidió en que Hansen encajaba perfectamente con el perfil del agresor.

    3. Orden de registro

    Con el testimonio de Cindy, el perfil del FBI y evidencia circunstancial, se autorizó un registro en casa de Hansen.
    Allí se encontró:

    • El mapa con las “X”
    • Armas enterradas en su jardín
    • Joyas de víctimas
    • Pruebas que lo vinculaban directamente a varios crímenes

    4. Confesión

    Hansen confesó finalmente 17 asesinatos y más de 30 secuestros y agresiones.

    Fue condenado a 461 años más cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional.

    Murió en prisión en 2014.

    Impacto cultural y adaptaciones

    La historia de Hansen inspiró la película Caza al asesino [“The Frozen Ground” (2013)], protagonizada por Nicolas Cage, John Cusack y Vanessa Hudgens. También ha sido tema en múltiples documentales y podcasts true crime.

    Su caso es uno de los más estudiados en criminología moderna debido a:

    • Su modus operandi único
    • El uso del terreno natural como parte del delito
    • La dificultad de capturarlo
    • La cantidad de víctimas sin identificar

    Conclusión: el horror en el Salvaje Norte

    “El Cazador de Anchorage” no solo marcó la historia criminal de Alaska, sino que dejó un legado oscuro sobre cómo un hombre aparentemente normal puede esconder la violencia más extrema.

    Su caso sigue siendo una referencia en la criminología, los estudios forenses y el análisis de comportamiento criminal.

    Libros en Amazon

    Libro: https://amzn.to/4pje72V

    Libro: https://amzn.to/3KwPn8i

    Libro: https://amzn.to/3KG1AaB

    Preguntas Frecuentes (FAQ)

    ¿Por qué se le llamó El Cazador de Anchorage?

    Por su hábito de llevar a sus víctimas a zonas remotas para perseguirlas como si fueran presas en un terreno de caza.

    ¿Cuántas víctimas tuvo realmente?

    Se confirmaron 17, pero podría haber asesinado a más.

    ¿Era rico o poderoso?

    No, era panadero. Su anonimato social facilitó sus crímenes.

    ¿Se hizo una película basada en él?

    Sí, Caza al asesino (2013) [The Frozen Ground].

  • Thug Behram: el mayor asesino en serie de la historia (931 víctimas)

    SERIAL KILLERS Thug Behram
    SERIAL KILLERS Thug Behram

    Un récord macabro: El asesino serial más prolífico de la historia

    En los anales de la historia criminal, pocos nombres resuenan con la magnitud y el terror de Thug Behram. Nacido alrededor de 1765 en la India, y ejecutado en 1840, Behram es frecuentemente citado como el asesino serial con la mayor cantidad de crímenes de la historia. Se estima que estuvo presente en aproximadamente 931 asesinatos por estrangulamiento, aunque la cantidad de víctimas que él mismo confesó haber estrangulado ronda las 125 personas.

    Este escalofriante historial fue forjado bajo su liderazgo de los grupos conocidos como los Thugs, una red de fraternidades secretas que operó en la India desde la Edad Media hasta la década de 1830. Por su estructura y alcance, este culto llegó a ser considerado por muchos como la primera mafia del mundo.

    El culto Thuggee: Ladrones y adoradores de Kali

    Thug Behram, también conocido como Buhram Jamedar o el Rey de los Thugs, fue el gran líder de este culto y quedó marcado como el más sanguinario de su banda. Los Thugs formaban grupos itinerantes, compuestos por entre diez y 200 hombres, que recorrían la nación en busca de víctimas. Su motivación era sencilla y brutal: el dinero y la fortuna.

    Esta hermandad clandestina no solo era una banda de ladrones; tenían una fuerte conexión religiosa. Los Thugs eran adoradores de Kali (o Kalika), la diosa hindú asociada con la energía eterna. El nombre de este grupo ha trascendido incluso al idioma, pues la palabra «thug» en inglés se deriva del término hindi thag, que originalmente significaba un acto de robo y asesinato organizado y engañoso.

    El Rumal: Un pañuelo, un arma mortífera

    El método de asesinato de Behram y sus seguidores era metódico y distintivo: el estrangulamiento con un pañuelo o tela ceremonial.

    La herramienta principal para sus crímenes era el rumal, un pañuelo amarillo de ceremonia hindú. Behram, en particular, utilizaba un rumal que tenía un gran medallón cosido. Al lanzarlo como garrote, conseguía que el medallón se posicionara en la nuez de Adán de la víctima, añadiendo presión y asegurando la muerte.

    Un oficial de la Compañía Británica en las Indias Orientales, James Paton, documentó la capacidad letal de estos individuos. Paton señaló que Behram fue un líder implacable de los Thugs, llegando a estar como jefe del grupo en el periodo de 1790 a 1840. Si bien confesó haber participado personalmente en 125 estrangulamientos, también estuvo involucrado de alguna manera en otros 150 ahorcamientos, y ordenó cada uno de los crímenes de su banda.

    La caída del Rey de los Thugs

    Durante años, estos grupos mafiosos cometieron asesinatos con relativa impunidad, ya que eran expertos en esconder los cadáveres. Sin embargo, su predilección por matar a extranjeros y a comerciantes que transitaban la Ruta de la Seda comenzó a generar serios problemas para los negocios del Imperio Británico.

    Esto motivó a las autoridades inglesas a poner fin a sus actividades. El teniente Sir William Henry Sleeman fue enviado con el objetivo de desarticular la red Thuggee en todo el país.

    El gran operativo que desmanteló la secta comenzó a tomar forma en 1835, cuando Sleeman atrapó a un miembro clave, Syeed Amir Ali, quien ayudó a las autoridades a exponer fosas comunes, incluyendo una con cien cadáveres. Con la aprobación de las autoridades, Sleeman se convirtió en comisario, logrando encarcelar y condenar a la horca a más de 1.400 Thugs.

    Finalmente, el gran golpe llegó con la detención de Thug Behram. Gracias a informantes que lo situaron en múltiples escenas del crimen, el líder fue ubicado en una prisión creada específicamente para los Thugs en Jabalpur. Allí, Behram confesó su implicación en al menos 931 asesinatos.

    En 1840, el estrangulador mayor fue condenado a la horca, muriendo irónicamente por el mismo método que había empleado contra cientos de víctimas. Su ejecución marcó el fin del último gran líder de esta sociedad secreta de asesinos y adoradores de Kali.